¿Y el agua?

¿Y el agua?

Autor: Enrique Gallegos Madrigal

@enriquegallegosm_e

Fuente imagen: Ilustración de Kathia Recio, “desgobierno del agua”, publicada originalmente en Nexos, 1 de julio de 2017, https://pin.it/t32cxienybn4fc)

El pasado 8 de febrero se cumplieron siete años del reconocimiento constitucional del derecho al agua en México[1]. Desde entonces se han suscitado una serie de discusiones en torno al tema, principalmente, criticando las pocas acciones del gobierno federal para materializar su contenido. En ese sentido, la administración del presidente López Obrador tiene que plantearse objetivos claros para poder superar el rezago que deja el sexenio anterior.

Poco se han discutido los retos del derecho al agua frente al nuevo gobierno, principalmente porque la atención se ha dirigido hacia otros temas no menos importantes. No obstante, incluso en discusiones recurrentes como el Tren Maya, se deja de lado el tema del agua, por ejemplo, en cuestiones como el impacto ambiental del proyecto en los acuíferos de la península de Yucatán. Asimismo, en otros tópicos emergentes como la poca claridad de la postura del gobierno federal[2] hacia la fracturación hidráulica (fracking) no se ha posicionado el asunto dentro del centro de discusiones públicas.

Definitivamente el actual sexenio estará lleno de nuevos retos para el derecho al agua, sin embargo, quedan deudas pendientes del sexenio anterior que también deben atenderse. A manera de repaso, el reconocimiento constitucional y otras medidas administrativas que se tomaron desde el poder ejecutivo, como la creación del Programa Nacional Hídrico, no redundaron en cambios significativos. Por ejemplo, cerca de 8.9 millones de personas no tienen acceso al agua en nuestro país[3] y del 93% de la población que sí tiene acceso al agua, solo el 14% de ese porcentaje la recibe las 24 horas, los 7 días de la semana[4].  Por otro lado, la cobertura de la infraestructura hidráulica urbana alcanza a cubrir un 84% de las necesidades de la población mientras que en zonas rurales solo alcanza una cobertura del 38.7%[5].

Durante la última visita del Relator Especial sobre los derechos humanos al agua potable y el saneamiento de Naciones Unidas, Leo Heller documentó[6] áreas de atención prioritarias para el gobierno como: i) la promulgación de una ley general de aguas con perspectiva de derechos humanos, ii) medidas para asegurar el acceso universal al agua y el saneamiento para las poblaciones en situación de vulnerabilidad como los pueblos indígenas, las poblaciones rurales, las personas sin hogar, en zonas en asentamientos informales y las personas residentes de zonas urbanas periféricas con servicios deficientes, iii) atención a los efectos que los proyectos de desarrollo, las actividades industriales y comerciales, así como el uso extensivo de plaguicidas en cultivos generan al ambiente y la salud, iv) procuración de  mecanismos de  participación y acceso a la información en temas vinculados con el agua y el saneamiento, v) y, la justiciabilidad del derecho al agua, entre otras.

De igual forma, uno de los temas pendientes es el de los diez decretos de reserva sobre diversos cuerpos de agua firmados por Enrique Peña Nieto publicados en el Diario Oficial de la Federación el 6 de junio del 2018[7], que, aunque de alguna manera fueron suspendidos temporalmente, no se ha materializado la promesa de cancelarlos que sostuvo el actual presidente durante campaña. Por otro lado, la liberación de presos políticos, como los seis habitantes de la comunidad mexiquense de San Pedro Tlanixco que llevan 15 años privados de la libertad por el agua, así como la protección de personas defensoras de ríos y bosques también son dos temas urgentes en la garantía del derecho al agua, debido a que se vinculan con otros derechos como la libertad de expresión y al derecho a defender derechos humanos.

Esto adquiere particular relevancia tomando en cuenta el contexto de violencia en contra de personas defensoras de la tierra y el territorio en el país[8] y la resistencia de pueblos y comunidades frente a amenazas, agresiones y descalificaciones (como “extrema izquierda”) por defender el agua, ya sea frente a industrias embotelladoras o cerveceras, proyectos de infraestructura o granjas porcícolas como en el caso de los cenotes en Yucatán.

Pocas veces las discusiones sobre el derecho al agua alcanzan trascendencia nacional, pero un recordatorio de su importancia fue el desabasto de agua en la Ciudad de México que puso en relieve nuevamente aspectos como la disponibilidad, la calidad y accesibilidad del agua. Aunque no sea tan evidente, nuestro país enfrenta una situación preocupante en materia de agua, lo cual contrasta con los estudios realizados por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) que indican[9] que hay regiones con un porcentaje relativamente alto de disponibilidad de agua[10], pero en la mayoría de las entidades federativas la distribución del agua es inequitativa.

Uno de los objetivos del Proyecto de Nación del presidente era “encaminar al país para alcanzar la autosuficiencia hídrica”[11] e incluía acciones como “plantas desaladoras en las zonas del norte del país, así como acueductos en la zona centro y sur del país”[12]. Cabe mencionar que, aunque se incluían otras acciones, consistían en afirmaciones categóricas y no en acciones concretas para atender algunos de los temas que se han planteado anteriormente.

Estando cada vez más cerca de cumplir los primeros cien días de gobierno, la nueva gestión tiene grandes retos para el sexenio, y aunque ninguno de los diez ejes centrales del Plan Nacional de Derechos Humanos se vincula con el derecho al agua y saneamiento, habrá que esperar si en el plan nacional hídrico se atienden las cuestiones pendientes con una perspectiva de derechos humanos que supere la óptica del agua como recurso de la mercantilización u objeto de concesiones para las empresas privadas.


 

[1] Diario Oficial de la Federación, Decreto por el que se declara reformado el párrafo quinto y se adiciona el párrafo sexto de la Constitución, http://www.dof.gob.mx/index.php?year=2012&month=02&day=08

[2] Pese a las declaraciones del presidente señalando que durante su gobierno no se recurrirá a la fracturación hidráulica, las declaraciones de la Secretaria de Energía (Rocío Nahle) durante el Mexico Energy Forum 2019 y la inclusión de un proyecto de aceite y gas en lutitas dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación (https://bit.ly/2TJQe5Y) demuestran una postura poco clara al respecto. 

[3] Datos de CONAGUA, tomados de infografía de la plataforma agua.org.mx. Disponible en: https://agua.org.mx/wp-content/uploads/2018/01/Infografía-acesso-agua-Mexico.jpg.

[4] Datos de la Comisión de Agua y Saneamiento de la Cámara de Diputados, tomados de infografía de la plataforma agua.org.mx. Disponible en https://agua.org.mx/wp-content/uploads/2018/01/Infografía-acesso-agua-Mexico.jpg.

[5] Fernando Gonzales Villareal, los retos del sector hidráulico en el ámbito rural. Estudio del Instituto de Ingeniería Coordinador Técnico de la Red del Agua UNAM, 2016. Disponible en: http://www.agua.unam.mx/assets/pdfs/eventos/dhaar/conferencia_FJGV.pdf.

[6] Consejo de Derechos Humanos, Informe del Relator Especial sobre el derecho humano al agua potable y el saneamiento acerca de su misión a México, resolución A/HRC/36/45/Add.2 del 2 de agosto de 2017.

[7] Diario Oficial de la Federación: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5525357&fecha=06/06/2018.

[8] Cfr. Informe Conjunto “El rol de las empresas y los Estados en las violaciones contra los defensores y las defensoras de los derechos de la tierra, el territorio y el ambiente”, https://bit.ly/2E6jfDz, p. 21-32y CEMDA, Hoja de Datos sobre el Informe sobre la situación de personas defensoras de los derechos humanos ambientales en México, 2017, https://bit.ly/2MYYSL6.

[9] Véase, Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), Estadísticas del Agua en México: 2016. Págs. 74-79. Disponible en http://201.116.60.25/publicaciones/EAM_2016.pdf.

[10] Entiéndase como el grado de presión sobre los recursos hídricos que mide el porcentaje del agua renovable disponible.

[11] Proyecto de Nación 2018-2014, pág. 242. Disponible en https://drive.google.com/file/d/11B0aNBuVpHB7GDVXhCKdYvVKw7D7Ta-x?fbclid=IwAR2N_0mZ3HVn4pTW3a-hSXICOR6IPmFBhCW7pD63kgMk9BahvTPmZVKfC4w

[12] Ibidem, pág. 247.

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